
Las tecnologías inteligentes en la infraestructura de transporte muestran un crecimiento acelerado
El mercado global de soluciones IoT en el transporte ya está valorado en 114.750 millones de dólares. Según informa el medio Precedenceresearch, se espera que alcance los 817.000 millones para 2034. ¿Es posible hacer que las carreteras sean más inteligentes sin recurrir a megaproyectos de construcción? Los sensores, las cámaras y el análisis en la nube demuestran que, cada vez más, la respuesta es sí.
¿Cómo está el panorama en la infraestructura de transporte urbano?
Los sensores en red instalados en intersecciones contabilizan el flujo vehicular en tiempo real. Luego, los algoritmos ajustan los ciclos de los semáforos para descongestionar puntos críticos. En el proyecto portuario de GVMC, las cámaras y la tecnología IoT Edge rastrean la ubicación de miles de vehículos, ayudando a los operadores logísticos a maniobrar sin tiempos muertos innecesarios. Cada minuto adicional de espera en una intersección significa litros de combustible desperdiciado.
Los beneficios también alcanzan a ecologistas y responsables financieros. En el aeropuerto JFK, una auditoría del sistema HVAC conectado reveló un ahorro de 1.575.000 dólares y 3.500 toneladas de CO₂ al año, simplemente ajustando sensores y horarios.
Avances en el transporte público
Los contadores de pasajeros y la telemetría GPS permiten a los operadores adaptar los horarios en tiempo real. Si los sensores detectan que un tranvía va lleno, el sistema puede enviar una unidad adicional y notificar a los pasajeros sobre el nuevo horario de llegada.
Los sensores climáticos en aeropuertos funcionan de forma similar. Comparan las previsiones de llegadas y los niveles de humedad para ajustar los sistemas de climatización solo en las zonas necesarias. Este enfoque reduce el consumo energético del principal “devorador” de electricidad: el HVAC, responsable de cerca del 50 % de los costes operativos de una terminal.
El transporte de mercancías también se moderniza
Los camiones equipados con sensores transmiten datos sobre velocidad, temperatura de la carga y frenado. La empresa estadounidense C.R. England logró reducir su consumo de combustible en un 7 % gracias a estos sistemas. Además, la información sobre el trayecto permite calcular una ETA precisa, visible de inmediato para el receptor. ¿Quién rechazaría tanta transparencia si no tiene coste adicional?
La seguridad ante todo
El flujo combinado de datos de sensores lidar, radares y cámaras puede alertar al conductor sobre curvas peligrosas, hielo en la carretera o la presencia repentina de animales. Según la NHTSA, hasta un 94 % de los accidentes graves están relacionados con errores humanos. Por eso, cada sistema automatizado reduce las probabilidades de que estos errores se manifiesten.
Por supuesto, todo esto requiere una actitud responsable por parte del conductor. Muchos accidentes ocurren por distracciones: conversaciones, teléfonos con mensajería, videos cortos o juegos de azar en línea deben esperar hasta que el vehículo se detenga en su destino. Dormir poco también aumenta el riesgo. Las tecnologías por sí solas no son suficientes, pero sin duda ayudan.
La telemetría IoT también es útil fuera de la carretera. Las plataformas de mantenimiento predictivo de turbinas de avión pueden detectar fallos hasta 30 ciclos antes de que ocurran, lo que permite a los ingenieros realizar reemplazos sin cancelar vuelos.
El desarrollo tecnológico trae nuevos riesgos
Algunos expertos advierten sobre una nueva superficie vulnerable a ciberataques: solo el 38 % de los responsables de TI creen estar preparados para responder a incidentes con dispositivos IoT. La industria está respondiendo con cifrado multinivel, estándares como ISO/SAE 21434 y segmentación de redes. Los gastos en ciberseguridad se incluyen cada vez más en los cálculos del retorno de inversión (ROI) de cada proyecto.